Cuando Me Extrañes Recuerda que Yo no Me Fui Tú Me Alejaste

Cuando Me Extrañes Recuerda que Yo no Me Fui Tú Me Alejaste

Cuando una relación se acaba, las palabras se hacen escasas y es por eso que quiero compartir contigo esta carta para dedicar a una persona que te alejó y te dejó ir, una carta emotiva que te hará sentirte muy identificado; identificada. 

Siempre te fui fiel hasta el final, te busqué entre los escombros de tus inseguridades, te hice espacio a la par del mío, para calmar tus ansias de victimismo y dolor; te acurruqué un lugar bello para que no fueras presa indecisa de la duda.

Te aseguré un sitio a mi lado, para qué tú estuvieras cobijada y entretejida conmigo para hacernos de nosotros uno solo; te prometí y aún te cumplí que haríamos todo por cuanto estuviese en nuestras manos para hacer prevalecer el amor que nos unió.

En su lugar te ahogaste en el desespero de las emociones, te hiciste cristal uno solo con tus miedos, y te dejaste quebrar por ellos; te remendé para ti tus heridas, curé lo que tenía que curar y escribí a tus encantos todo lo bella que eras. 

Pero sin importar lo que hiciera simplemente, no logré despertar en ti real pasión.

No fue mi culpa si el amor se acabó.

Yo puse de mi parte, hice todo cuanto estaba entre mis dedos para hacer que te quedarás, pero entiendo que llega un punto en que por mucho que te obligase a quedarte, nada de eso cambiaría el hecho de que te terminarías yendo.

No sé por qué me quede esperando tanto, quizás fueron tus besos, quizás fueron tus caricias o las meras ganas de pensar que volverías a ser la misma de hace tiempo atrás, no sé si tus caricias eran ya fingidas, plásticas o artificiales.

Nunca comprendí la enredada ecuación de tus sentimientos que parecían perderse entre tus cabellos, al parecer me tratabas como un desconocido, cuando en muchas ocasiones te hice sentir como una querida fraterna. 

Te hice espacio tras espacio, te hice manifestación tras manifestación de que mi amor era sincero, honesto, pero al final:

Cuando me extrañes recuerda que yo no me fui tú me alejaste

Yo no tengo la culpa de todo lo que pasó, quiero creer que tú tampoco, pero al final tu actitud mis ganas de seguir a tu par, y es que a veces la actitud misma mata más que la propia distancia. Estábamos tan cerca sin estar, nos supuestamente amabamos sin querer. 

No sé qué falló, si fue que me callé tus errores, o ignoré tus cualidades, tantas ilusiones que puse en la primera sílaba de tu nombre, tantas veces que te pedí que me hablas, y te callaste. Me decías que todo estaba bien, aunque tus ojos me mentían.

No digas ni reces oraciones sobre un “tal vez”, entiende que si te vas o te alejas sin retorno; yo no garantizo aquí estar. Entenderás que no puedo detener mi mundo, solo porque el tuyo se paraliza, no puedo entender cómo las cosas no pueden alinearse de forma mutua. 

Te suelto, porque es lo correcto, porque mi paz mental así me lo pide y no puedo aferrarme a quien ya me dejó ir. Si pudiera te amaría una hora más, si tan solo en esa hora, me amarás como solías; pero ya tu adiós es más claro que la blanca nieve de invierno. 

Te hecho de menos pensando que fuiste y serás lo mejor que alguna vez me pasó, y cuando me extrañes recuerda que yo no me fui, tú me dejaste ir.