Dejar ir tambien es una forma de amar; dejar ir a las personas es una manera decir: “te quiero, te aprecio y procuro tu bienestar; así sea que no sea conmigo”. Nuestros destinos pueden jugar en favor nuestro, para que nos encontremos en esta vida; pero no para que nos quedemos juntos.

A veces es mejor dejar ir a la persona que queremos; por respeto a la relación, por amor a la persona misma y por amor hacia nosotros; no podemos pretender que alguien nos pertenece cuando sencillamente todo en esta vida es pasajero. 

No podemos pretender ser eternos en la vida ajena; más cuando esta es efímera, cuando esta pasa por un instante y luego se marcha, ¿de qué sirve aferrarse a algo que ya no puede darse?, ¡cuánta infelicidad hay en las relaciones forzadas! 

Es por eso que debemos aprender a dejar ir y comprender que nuestro tiempo con esa persona ya caducó; que espacio para nosotros en la vida del otro ya no es posible. 

Cómo cerrar ciclos

Para poder cerrar ciclos es necesario comprender que este proceso va a doler; va a ser una etapa poco agradable y con suerte dolerá menos de lo que debería; sin embargo, y aunque busquemos que sea un dolor pasajero, lo cierto es que mientras dure; se sentirá hasta en los huesos.

Sentiremos que la vida se nos va con la persona que pretendemos dejar; y es que debemos comprender que toda relación en algún punto debe caducar y que eso es un proceso que se debe cerrar.

Para cerrar ciclos tenemos que entender un concepto primordial: todo es un ciclo. 

Lo que se va, también da lugar a algo que viene; se desocupa las manos para llenarlas de nuevo. 

Cerrando cí­rculos, o cerrando puertas, o cerrando capí­tulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando. – Mario Benedetti.

Comprender así el ciclo es vital porque nos permite percibir este cierre; no como el fin de algo, sino como el inicio de algo mejor. Algo que se hará manifiesto en relaciones satisfactorias, nuevas aventuras o en su defecto: paz mental. 

Duele dejar ir a la persona que amas

No podemos pretender que un amor que se marcha será sencillo de dejar; nada en esta vida menos eso resulta sencillo. Las emociones que le asociamos a alguien son tan poderosas que pretender que estas se esfumarán a la amanecer es un pensamiento ingenuo.